jueves, 18 de agosto de 2011

Nadie lee un traje.


Tratan a los libros como trajes, les ponen solapas para leer, allí figuran el sastre y cuánto de algodón y de poliéster… Hay libros que traen una corbata y otros que en sí mismos son una corbata, estos libros se publican estrangulados previamente por el autor. Hay libros de bolsillo que no caben en ningún lado; son los “Libros mamá canguro” no sabés nunca dónde tienen la ranura. Nadie lee un traje.


Daniel Battilana

martes, 21 de junio de 2011

Divulgando tus desagrados

Las múltiples sanciones de los sancionadores ideológicos
me han llevado a no poder congratularme de ignorar lo que no me gusta.
Ya no podrás entonces ufanarte de lo “tampoco” que te gusta…
Si estos malversadores en constante fiesta te descubren
divulgando tus desagrados serás conminado o casi a divulgar los suyos
en reemplazo de los verdaderos tuyos.
Ufánate entonces de ser empleado para ignorar lo que no te gusta.

jueves, 9 de junio de 2011

Lo real es un recipiente inapropiado.

Lo real es un recipiente inapropiado, son sus paredes creencias y allí no prospera nada… la poesía no cabe aquí sino  por la fuerza: forzada a salir a un interior sólo frecuentado por el egoísmo del lenguaje. La superficie del símbolo somos nosotros que no tenemos exterior.
Daniel Battilana.

domingo, 1 de mayo de 2011

Es la poesía

La palabra es el sujeto enciclopédico por excelencia,
el sentido es el objeto enciclopédico de la lectura.
Nada distrae a la poesía,  nada que no sea tara de palabras.
Es la poesía la que distrae a las palabras y se hace visible.

Daniel Battilana

... el hobby de la poesía...


Yo no concibo la literatura como un desahogo sino como una inquietud instalada en el ser… problema que se hace minúsculo cuanto más controla y fija el mental del escritor. La voluntad, el deseo y el cambiante sentido crean la superficie mágica por donde desvincularse de lo anímico y atender a las imposiciones del síntoma lingüístico. Las causas primeras no son atendidas como se debe sino que se alborota y desmaya por los efectos y las limitaciones dogmáticas, en esta parte del trabajo queda resumida la inconsistencia: escribir para los efectos ignorando las causas. Sólo se escribe, no se opera percibiendo los velos semánticos que se agitan. Yo no los rompo, los esquivo o los pliegos dándoles orientaciones y tamaños cuyo valor se haga evidente a todas las causas. Lo suscitativo será el puente entre significados; la emoción distingue, cuando el sentido la deja aparecer (la mera escritura inhibe la emoción) ella nos devuelve concomitantes con la semantización del Ser pues el Ser se manifiesta así, no rompe el mundo, lo hace poroso y muestra las relevancias, escenifica las fragilidades con que está construida esa membrana que soporta las ideas: conceptos son objetos de consolación. El poema es un timón sin barco.­­ Si no hay discordia no hay instrumento.
Daniel Battilana

viernes, 1 de abril de 2011

¡El escritor es el editor!

Es imposible que un pueblo viva inmerso en la cultura, es en realidad ahogado en ella.
El lector y el comprador de libros, son dos sujetos diferentes, son lo más alejado de la noción de cliente que pueda existir: el cliente es el editor y el auspiciante ¡El escritor es el editor!
Daniel Battilana.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Los arcángelos severos

Los arcángelos severos

Primero quisieron ser Artaud pero no había con qué ser más prolijo que Prevert, viajar a México para tomarse vacaciones del hospicio o la teoría del padre era un portento argumentativo arduo para imitar, pero sobraba alfombra para ocultarlo.
Después, ser un maldito cualquiera mezclando Mallarmé con Apollinaire (Once Mil Vergas era demasiado y se parecía mucho a viajar en el Sarmiento). Una poeta que relate su disgusto de ser tocada y se proclame doncella, escribirá hasta que sea mamá. Creo que aún matan por ser Mallarmé.
Y sentándose a lo Eluard estaba garantizado el prestigio de lo esotérico, nadie palpó el hojaldre blanchotiano, esta fruta es soberana y no habremos de comerla… Los alemanes ya no iban a estar para ningún desfile estético más entre nosotros, que increíble, la concepción de la metáfora más parecida a la metáfora española era relegada por militarista. Lo mejor de lo alemán era la “sacáfora”;  Rilke era ese pesado que se parecía tanto a los buenos poetas argentinos congelados y premiados por su edad. Algo pasó y alguien se acordó de François Villon, al intrépido y descarriado Villon lo destilaron en un alambique Zen (más caña tacuara que bambú) y le armaron un jardincito Zen y se soltaron a hacerse los reventados monjes de una “rolexgión” cuyo dios sedicioso  era Bukowski… y para imitarlo teníamos la nueva poesía bonsai, la higiene bonsai, el ánimo bonsai, la amistad bonsai, la invitación bonsai; las raíces de la mente recortadas por un jardinero zen. Al fin se formalizaba esa espesa relación entre imagen social y poesía “pret à porter” . Buko… este Jhony Walker del Capitalismo emanaba un desenfado bien enmarcado en la primera enmienda y su mirada etílica es la envidia de casi todos los que huyeron sin dudarlo de cualquier amistad con Ezra Pound. Mas como el subdesarrollo no tiene enmiendas que protejan la tontería ni vendas para las malas traducciones, empollando están estos dioses del suicidio de cuyos creyentes oímos quemar ideas y palabras como sillas para calentar el alambique de vanguardias estériles y mucho más escurridizas. Estos intelectuales de propiedad horinzontal regaban las macetas con cerveza industrial y ofrecían el delivery editorial. Y allí están los que no han movido más de tres hojas de “Los cantares” diciendo que Pound era facho, ¡esgrimiendo carnet soviético cualquiera es poeta!; la cosa se calienta cuando no necesitás partida de reclutamiento, salvoconducto de obediencia. Una vez pregunté ¿cuándo fue la primera vez que Italia derrotó al hambre en 500 años? Ah, me decían y yo preguntaba ¿en qué se parecen el Paraguay víctima de la triple alianza e Italia? Ah, Ah, tomémonos un vinito decían… Creer a toda costa que sí ¿no?  ¿Si me enfrento a la usura, a qué me enfrento? ¿Quién puede inferir, de lo que escribo, mis lecturas? Graciosa es esta capacidad de suponerme una cosa en función de otra, la ideología es una posesión que reivindica la dinámica de su estática. Esta precariedad marca la diferencia, o Joyce se arrepintió de Pound, o Eliot lo leyó mal a Ezra… Cualquiera que tenga que escribir poesía en papel higiénico como lo hizo Pound en la jaula de Pisa, no puede ser tergiversado por mi ignorancia. ¿O es como vestirse de alegato esta vocación de limbo? … El concepto… ¿despojado de qué?  Yo puedo escupir contra las gemas, puedo oficiar enjundiosas ironías, puedo insuflar el ácido del cinismo que convierte en sociable la mentira más útil. ¿Quién puede inferir entonces qué leo? Si sólo miro sin salvoconductos.
Los gesticuladores de dossiers, faccionadores de revistas, se reconvierten en “arcángelos severos” subvencionando con diatribas, siempre precoces, los espíritus pausterizados, va…el viento los amontona, ni se te ocurra respirar cerca.
 

Apostillas

Gesticuladores de dossiers
Arcángelos severos
Carnet o salvoconducto ¿tenés raíces zen?
Bukowski era un whiski zen
La ideología es una posesión estática.
La dinámica de la poesía “pret à porter”
Faccionadores de revistas
Delivery editorial
¿Tacuara o bambú?
¿Ad hoc? Mejor OK.
De cómo no hay por qué.
Privación de la hermenéutica.
¡Basta de hermenéuticas si somos todos hermanos!
No hay aparato crítico, hay producto crítico.
  
Daniel Battilana.